El tercero de los autores al que nos acercamos este curso es Cicerón (106-43 a.C.), con uno de sus diálogos, De Amicitia. Cicerón vive en el medio siglo final de la república, época de grandes convulsiones internas: guerra civil entre Mario y Sila, rebelión de Espartaco, guerra contra los piratas, conjuración de Catilina, guerra civil entre César y Pompeyo… Todos estos sucesos los vive de cerca, interviniendo decisivamente en algunos de ellos. En la guerra civil estuvo del lado de Pompeyo. César, vencedor, lo perdonó generosamente; pero él se retiró a la vida privada para dedicar sus últimos años a la redacción de su obra filosófica. A la muerte de César, Cicerón retorna a la política, pronunciando sus Filípicas contra Marco Antonio, que había recogido la herencia de César. Esto le costó la vida a manos de los sicarios de aquél.
Para conocer más sobre Cicerón, podemos empezar por este sitio.
De amicitia fue escrito en el año 44 a. C., no mucho después de publicarse Cato maior. Ambos están dedicados a Ático. Este corto diálogo marca la vuelta de Cicerón a la escena política tras la muerte de César. La amistad propugnada por Lelio no es solo una amistad política, sino una desesperada necesidad de relaciones sinceras, como Cicerón, inmerso en el torbellino de las conveniencias impuestas por la vida pública, podría encontrar quizás solamente en Ático. Se trata, después de todo, del trabajo de un amigo que escribe a un queridísimo amigo después de una vida de intimidad.
Podéis consultar en la red una edición bilingüe (latín-español) de
De amicitia, y la antología con ayuda de vocabulario de nuestro Departamento.
I.- 1. Q. Mucius augur multa narrare de C. Laelio, socero suo, memoriter et iucunde solebat , nec dubitare illum in omne sermone appellare sapientem. Ego autem a patre ita eram deductus ad Scaevolam, sumpta virili toga, ut(…) a senis latere numquam discederem. Itaque multa ab eo prudenter disputata, multa etiam breviter et commode dicta memoriae mandabam, fierique studebam eius prudentia doctior. Quo mortuo, me ad pontificem Scaevolam contuli, quem unum nostrae civitatis et ingenio et iustitia praestantissimum audeo dicere. Sed de hoc alias: nunc redeo ad augurem.
2. Cum saepe multa, tum memini domi in hemicyclio sedentem, ut solebat, cum et ego essem una et pauci admodum familiares, in eum sermonem illum incidere qui tum fere omnibus erat in ore. Meministi enim profecto, Attice, (…) cum is, tribunus plebis, capitali odio a Q. Pompeio, qui tum erat consul, dissideret, quocum coniunctissime et amantissime vixerat, quanta esset hominum vel admiratio vel querella.
3. Itaque tum Scaevola, cum in eam ipsam mentionem incidisset, exposuit nobis sermonem Laeli de amicitia, habitum ab illo secum et cum altero genero, C. Fannio, Marci filio, paucis diebus post mortem Africani. Eius disputationis sententias memoriae mandavi, quas hoc libro exposui arbitratu meo; (…).
