La primera clase en que tomamos contacto directo con el latín. Hay que aprender a leerlo. Se trata de un tema de importancia transcendental para el estudiante de latín. Tal vez -mea culpa- no se le preste la debida atención a lo largo del curso, pero estoy convencido de que éste ha de ser el comienzo y de que no debemos olvidarlo en adelante. Es más, creo firmemente que una buena lectura de un texto es media traducción.

Para empezar a leer palabras latinas vamos a estudiar el primer tema de nuestro libro de texto. Prestaremos especial atención a dos aspectos relacionados entre sí: la dificultad de la acentuación del latín, ya que no cuenta con acento gráfico; y la cantidad silábica, que determinará dicha acentuación.